sábado, 28 de enero de 2012
 
 
Cartel Feria de Adra 2.010
Queridos abderitan@s
 
Un año más está aquí septiembre para brindarnos unos días intensos en los que la alegría se extiende por cada rincón de esta bella ciudad que, en los primeros días de este mes, además de las playas y el calor del verano rinde su más sincero tributo a sus patronos, la Virgen del Mar y San Nicolás de Tolentino. Una fe tan antigua como las tradiciones ancestrales, la historia y las raíces de nuestra ciudad, con patronos centenarios, como San Nicolás, cuya devoción se remonta a las transacciones comerciales de la antigua ciudad de Abdera, siendo ese sentimiento de fervor lo que llevó a los abderitanos a designarlo como su patrón hace 145 años.
 
Cada septiembre, Adra se emociona con la salida de sus patronos a los que veneran a ‘corazón abierto’, gracias a la labor incansable de la Hermandad de la Virgen del Mar y San Nicolás de Tolentino. Son ellos, los que, sin descanso, ensalzan la belleza de nuestros patronos y los valores de cristiandad que nos avocaron y transmitieron. De hecho, el amor y el sacrificio personal de los miembros de la Hermandad han sido siempre claves para transmitir de padres a hijos, de abuelos a nietos, de generación en generación, ese sentimiento de adoración a nuestra madre, la Virgen del Mar y a nuestro protector, San Nicolás de Tolentino.
Pero la devoción a los patronos no es lo único que llevamos a gala los abderitanos en nuestras fiestas, que siendo una de las más antiguas de la provincia al haber sido concedida por Isabel II, combina a la perfección el carácter marinero y agrícola de nuestra ciudad, la hospitalidad de sus gentes y el sentir de una sociedad emprendedora que supo tejer sus redes, adentrarse en el Mar Mediterráneo, primero con fenicios y romanos para comerciar, después para convertirnos en uno de los principales puertos pesqueros. También los abderitanos hemos sabido cultivar nuestra tierra y hacer de ella un pilar económico fuerte sobre el que sustentarnos. Y ahora, sin titubeos, seguimos haciendo frente a las adversidades dando pasos firmes y fuertes para seguir caminando hacia la modernidad, con un fin más turístico.
 
Las fiestas representan, por unos días, el espíritu alegre de la vida y permiten borrar cualquier discrepancia, pena o problema para inundar nuestros corazones de todo aquello que conllevan estos días festivos: emociones, ilusiones y felicidad. Serán muchos los que lleguen a nuestra ciudad en busca de esos pequeños momentos de felicidad que nos renuevan y, por supuesto, del carácter abierto del que gozamos los abderitanos, de las calles apoderadas por el bullicio, del ir y venir de gente dispuesta a disfrutar de una ciudad que se vuelca con estas fiestas que, un año más, deben servir para mostrar nuestras tradiciones, patrimonio y, por qué no, el empuje de una ciudad como Adra que se sacrifica a diario para seguir a la vanguardia de este siglo XXI.
 
El 2010 nos ha servido a los abderitanos para forjar, aún más, nuestro carácter luchador, haciendo frente a las vicisitudes con valentía. Y lo hemos hecho en un año durísimo que, golpeado por la crisis económica, ha puesto las cosas difíciles a muchos abderitanos que han visto tambalear el sector agrícola ante la competencia desleal de Terceros Países, o la crisis de precios; los pescadores que han sufrido incrementos en el coste de producción por encima de sus ganancias o los empresarios que han asumido, cada día, el reto de ir hacia delante. De todos ellos quiero acordarme, especialmente, en estas fechas tan entrañables. Agricultores, empresarios, pescadores y trabajadores que sueñan, como lo hacemos nosotros, con salir de esta situación de ‘impás’ en la que nos encontramos sumergidos. Somos gente luchadora, optimista y trabajadora que pondremos todas nuestras fuerzas para poder salir de la crisis y lo haremos de la única forma que conocemos: trabajando.
 
No es momento de rendirnos, tenemos que continuar con nuestros planes y no frenar aquellos proyectos que, con el tiempo, aportarán nuevas posibilidades y riqueza a la ciudad. Obras fundamentales que, permiten, crear infraestructuras básicas de las que adolecía Adra y en las que venimos trabajando desde hace daños con el encauzamiento de nuestras ramblas y su reconversiones en Bulevares o paseos, tal es el caso del Bulevar de Poniente, fomentando en tejido comercial con las obras de embellecimiento y eliminación de barreras arquitectónicas que ha supuesto el Centro Comercial Abierto y, sobre todo, solventando los problemas históricos de anegaciones que sufría la ciudad con la modernización de las redes de saneamiento y pluviales o la gran transformación que sufriremos una vez finalicen nuestras obras en el puerto que nos permitirán contar con nuevas posibilidades turísticas gracias al puerto deportivo del que se dotará y las zonas de ocio que en torno a el se construirán. ..... [ LEER MAS]